Cómo visitar Isha Yoga Center, el ashram de Sadhguru en India (mi experiencia)
Luego de pasar dos semanas increíbles en el ashram de Amma, seguí viaje hacia Isha Yoga Center, el ashram de Sadhguru, un místico de la India que tiene millones de seguidores más que nada jóvenes, y con mucha presencia en redes. En este post te voy a contar mi experiencia quedándome en el ashram de Sadhguru en Coimbatore por una semana y mi opinión. También te doy toda la información por si vos también querés hacerlo.
Por si no tenés idea de qué es un ashram, en este artículo te lo explico fácil.

¿Quién es Sadhguru?
Por si no lo conocías, Sadhguru, cuyo nombre real es Jaggi Vasudev, nació en 1957 en Mysore, India, y es uno de los maestros espirituales más conocidos de la actualidad. Principalmente los jóvenes lo siguen mucho porque es súper directo, moderno (maneja una moto último modelo), con sentido del humor y lo que más le gusta a la gente es que combina las enseñanzas profundas del yoga con la vida de todos los días, y hace que conceptos difíciles sean más fáciles de entender.
A los 25 años, tuvo lo que él describe como una experiencia de iluminación mientras estaba solo, sentado en una colina cerca de su ciudad natal. Según cuenta, en ese momento sintió que su cuerpo, mente y ego se disolvían, y quedó completamente inmerso en un estado de claridad absoluta y conciencia plena. A partir de ahí se dio cuenta de que la vida no se trata solo de acumular experiencias o conocimientos, sino de experimentar la existencia desde dentro, desde la conciencia.
Después de esa experiencia, decidió dedicar su vida a compartir lo que había descubierto.

En 1992 fundó la Isha Foundation, una organización que hoy tiene presencia internacional y que gestiona el Isha Yoga Center, conocido simplemente como “el ashram de Sadhguru”, en Coimbatore. La fundación ofrece programas de yoga, meditación y bienestar, y también participa en proyectos de ecología y educación.

Cómo llegar a Isha Yoga Center
Isha Yoga Center queda a 30 kilómetros al oeste de Coimbatore. El ashram está emplazado en un lugar idílico, rodeado de montañas verdes y con muchos bosques de palmeras. La verdad es que el lugar me sorprendió por lo bonito que es.
Para llegar a Isha Yoga Center hay varias opciones. Principalmente tenés que llegar a Coimbatore desde donde sea que estés. Coimbatore tiene un aeropuerto que recibe vuelos domésticos de varias ciudades de India.
También cuenta con una estación de tren que conecta con las principales ciudades de la India. Yo fui en tren desde Kerala.
Y si las otras opciones no te van, también tenés la posibilidad de ir en bus (chequea RedBus o 12GoAsia para ver trayectos y precios).
Cómo ir de Coimbatore a Isha yoga center
Una vez que llegas a Coimbatore, tenés la opción de tomarte un bus local hacia el ashram. El trayecto dura 1,5 horas y los buses salen de Gandhipuram, que queda a unos 10 minutos en auto rickshaw (o más conocido como tuk tuk) de la estación de tren.
En este link puedes ver el link a los horarios de los buses, aunque en mi experiencia no son muy acertados. El billete de bus para ir de Coimbatore a Isha cuesta 39 rupias.
Si quieres viajar más cómodo/a, puedes tomar un taxi. Uber o Ola (otra app como Uber) funcionan en Coimbatore. Otra opción es tomar un tuk tuk por unas 800 rupias.
Yo fui en el bus local y agradecí tener mis auriculares con cancelación de sonido porque justo era momento en que los niños volvían a su casa de la escuela y el bus estaba que explotaba, de gente y de ruido.
Cómo reservar alojamiento en Isha Yoga Center
Si te querés quedar en el ashram de Sadhguru (Isha Yoga Center), tenés que reservar alojamiento con bastante anticipación, ya que los lugares se llenan muy rápido, sobre todo en temporada alta (de diciembre a marzo).
Lo primero que tenés que saber es que el lugar es enorme y hay varios edificios con habitaciones ubicados en distintas zonas, algunos más cerca y otros más lejos de la parte principal del ashram donde suceden la mayoría de las actividades. Hay buses eléctricos tipo carritos de golf que te llevan y te traen gratis, pero pasan cada 20 minutos.
Mi edificio estaba a media hora caminando de la zona principal, así que aproveché para caminar y casi no me subí a los carritos. Por suerte, cuando fui a fines de agosto, no hacía mucho calor. Solo hacía calor si salía el sol, pero estuvo bastante nublado. Me imagino que si hace calor, caminar no es una opción, así que ten esto en cuenta al reservar tu alojamiento.
Para conseguir los departamentos más cerca del área principal, lo mejor es reservar con mucha anticipación (más de un mes).
Puedes reservar tu habitación en este link. Vas a tener que crearte una cuenta y poner todos los datos. Una vez que te registras, podés ver la disponibilidad de los distintos tipos de habitaciones y seleccionar la que esté disponible en tus fechas. Te recomiendo seleccionar la que esté más cerca del Dhyanalinga y que se adapte a tu presupuesto (porque algunas son mucho más caras).
Si querés ir viendo si hay habitaciones disponibles en tus fechas, podés ver la disponibilidad acá. Haz click en “Check Availability” en la habitación que te interese.

El cottage Brahmaputra es una buena opción ya que es barato y queda a quince minutos caminando del Dhyanalinga. Yo me quedé en Shivapadam 4, que es el que está más lejos (a unos 25 minutos caminando de la parte principal del ashram).

Una vez que haces la solicitud, te la tienen que aprobar. Te van a enviar un mail diciéndote si está confirmado o no. El pago lo haces una vez que llegas a Isha y haces el check-in. Se puede pagar en efectivo o con tarjeta de crédito.
Las habitaciones son lindas, amplias, luminosas. La verdad es que parece una habitación de hotel, no de ashram. Tienen escritorio, dos ventiladores de techo, armario. El baño tiene agua caliente pero no en la ducha, solo sale del grifo, por lo que si te quieres duchar con agua caliente, lo tendrás que hacer con la cubeta.
Algo importante, no hay WIFI en el ashram, pero a menos que trabajes online como yo, no creo que lo necesites. Te conviene tener una eSIM de India para poder tener internet por cualquier emergencia. Aquí te dejo 5% de descuento en la eSIM de HolaFly. También puedes leer este post con toda la info sobre cómo tener internet en India.
¿Cuánto cuesta alojarse en el ashram de Sadhguru?
Alojarte en el ashram de Sadhguru cuesta a partir de 990 rupias por día. Es decir, unos diez euros más o menos. Este monto incluye dos comidas al día y todas las actividades del ashram. Es un muy buen deal.
Lugares consagrados en Isha Yoga Center
Isha Yoga Center fue estratégicamente diseñada por Sadhguru y cada detalle fue intencional. Dentro del ashram, hay algunos lugares/artefactos consagrados por Sadhguru, lo que significa que fueron energizados y dedicados con rituales específicos para potenciar la espiritualidad y la práctica de quienes los visitan.
Primero, veamos qué significa consagrar (Prana pratishtha).
Prana pratishtha es el acto de “dar vida” a un ídolo, templo o espacio para que no sea solo piedra, sino que se convierta en un receptáculo vivo de energía. Con la consagración se crea un campo energético intenso que cualquiera puede experimentar, aunque no medite ni crea.
Ahora te voy a contar cuáles son los lugares consagrados en Isha.
La Dhyanalinga, el espacio más importante de Isha
Una linga es un símbolo ovalado que representa a Shiva, su energía y la manifestación de la creación.
La Dhyanalinga fue diseñada por Sadhguru para que cualquier persona, sin importar su religión o creencias, pueda conectarse con su interior. Esta linga tiene su propia energía y la idea de Sadhguru es que la linga sostenga la energía para miles de años sin necesidad de mantenimiento ritual diario.
El templo donde está la Dhyanalinga te vuela la cabeza. Es muy místico. En esta sección te dejo algunas fotos para que te des una idea de cómo es.

Sadhguru cargó el lingam con los 7 chakras. Según él, esto no se había logrado en miles de años, porque mantener los 7 chakras estables en una forma física requiere una precisión y un sacrificio inmensos.
Afirma que le tomó 3 años y medio de intenso proceso energético en el ashram. Durante ese tiempo, estuvo al borde de la muerte varias veces porque estaba canalizando enormes cantidades de energía en el lingam.
Sadhguru dice que tres yoguis entregaron voluntariamente su vida en el proceso, como ofrenda para estabilizar la consagración. Sin ese sacrificio no habría sido posible fijar la energía de forma permanente.
Él dice que en sus dos vidas anteriores intentó consagrar la Dhyanalinga pero no había podido. El 24 de junio de 1999, finalmente completó la consagración en una ceremonia final.
Desde entonces afirma que la Dhyanalinga ya no requiere “ritual”, solo estar en silencio frente a ella basta para recibir su energía, no importa si crees o no.

La energía del Dhyanalinga representa más la conciencia masculina o Shiva. Sentarse frente a ella es como estar frente a un ser completamente iluminado. En el templo de al lado se encuentra Devi, que representa la energía femenina, o Shakti.
Meditar en la Dhyanalinga
Entrar a la Dhyanalinga y meditar frente a ella es toda una experiencia. Si recién llegás, es probable que nadie te explique nada (como me pasó a mí), por lo que aquí te hago un pequeño resumen de cómo es entrar a la Dhyanalinga ya que hay una especie de protocolo a seguir.
Primero que nada, tenés que saber que no podés entrar con calzado. El calzado se deja en las zonas designadas del ashram para dejarlo. Hay una al lado de donde los guardias de seguridad checan tu ID para entrar a la parte que es solo para gente que se está quedando en el ashram (cerca de la tienda de regalos).
Además de dejar tu calzado, también vas a tener que dejar tu bolso/mochila y tu teléfono móvil. Esto se hace en una especie de guardarropa que hay al lado del café. Tenés que llenar un pequeño formulario con tus datos, y luego te dan un número y te guardan tus cosas. Para retirar tus cosas a la vuelta, tenés que entregar el número y además te van a pedir que digas tu número de móvil para una segunda verificación.
Bueno, una vez que hiciste todo eso y no cargas nada, ya estás lista/o para ir a la Dhyanalinga. Pero tampoco es tan fácil como que entras y listo. Una vez que ingresas por una puertita de la derecha (no por la entrada principal ya que por ahí solo se egresa), te van a hacer esperar un rato hasta que el grupo anterior haya terminado.

La cosa es así, cada grupo entra por 15 minutos (aunque si querés te podés quedar todo el tiempo que quieras). Pero a los 15 minutos suena una campana y la gente que quiere irse recién en ese momento se puede retirar. Nadie se puede parar e irse durante esos 15 minutos. Esto lo hacen para que por lo menos por 15 minutos haya silencio absoluto sin gente entrando y saliendo. A mí me gustó la modalidad.
Entonces te van a hacer esperar hasta que los 15 minutos terminen y ahí recién vas a poder entrar. Una vez que ingresas, te puedes sentar donde quieras. Siempre camina siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Hay voluntarios vestidos de blanco que te van a ir indicando por dónde ir.
El templo en sí es impresionante. Es un duomo de 22 metros de diámetro, cuidadosamente diseñado. Podés leer más sobre la construcción del templo en este link (en inglés).
Debo admitir que meditar en la Dhyanalinga fue muy especial. Fui todos los días de mi estadía al menos dos veces. Y si se siente una energía diferente. Uno puede entrar en meditación más rápido que en otros lugares, aunque claramente esto depende mucho de la persona. Hay días que me costaban más que otros.
Templo de Devi: Linga Bhairavi
La Devi es una manifestación de la energía femenina divina, Shakti, consagrada dentro del Isha Yoga Centre.
Similar al Dhyanalinga, Sadhguru dice que consagró la devi mediante prana pratishtha, o transferencia directa de energía.
Él afirma que canalizó una enorme cantidad de energía femenina, que estabilizó dentro de la forma física de la Devi, para que su presencia pueda ser percibida por los visitantes.

Según dicen, a diferencia del Dhyanalinga, la Devi está más ligada a la experiencia personal, su energía se siente de manera más sutil, emocional y receptiva, en lugar de intensa y expansiva.
Yo vi un chico que estaba sentado frente a mí tener como descargas eléctricas meditando frente a la Devi… Yo no sentí la energía tan fuerte como en el Dhyanalinga.
Este templo está al lado del Dhyanalinga.
Adiyogi, el primer yogi
El Adiyogi es la escultura gigante de Shiva, de 112 pies (34 metros), ubicada diez minutos caminando de la entrada del Isha Yoga Centre. Queda afuera del ashram y todos pueden visitarla. Representa a Shiva como el primer yogui, quien transmitió el yoga a la humanidad.
También está consagrado, aunque de una manera distinta a la Devi o al Dhyanalinga.
Según Sadhguru, la escultura fue construida siguiendo principios tántricos y energéticos para que se convirtiera en un canal de energía.
Todas las noches hay un show de luces y sonido bastante espectacular en el Adiyogi. Si vas, no te lo pierdas. Es gratis. El horario depende de la temporada, por lo que te recomiendo preguntar en el centro de información. Cuando yo fui era a las 7:20 PM.
Teerthakunds: Suryakund and Chandrakund, piscinas subterraneas
Dentro del Isha Yoga Center vas a encontrar los Teerthakunds, dos piscinas subterráneas de agua helada que son consideradas espacios de purificación energética. El Suryakund está reservado para hombres y el Chandrakund para mujeres.
Para llegar a ellas hay que bajar varios escalones, casi como entrando en una cueva. El agua está fría de verdad, pero según Sadhguru, estas piscinas de energía están diseñadas para disolver bloqueos kármicos y preparar el cuerpo para una experiencia más profunda dentro del Dhyanalinga.

Lo que la gente hace es primero te sumergís en la piscina, y luego vas directamente a meditar al Dhyanalinga todavía mojado. La idea es que al estar mojado, el cuerpo se vuelve más receptivo y la conexión con la energía del lugar se intensifica.
Yo lo hice una sola vez y fue toda una experiencia. Primero te tenés que poner un traje anaranjado que te dan ahí, luego hay que darse una ducha y ponerse un gorro. Ya estás lista para bajar los escalones hacia la piscina. Una vez adentro, podés tocar la linga consagrada que hay en la piscina. No se puede nadar. Realmente no hay mucho más para hacer que caminar un poquito por el agua helada.
Una vez que salís, te cambiás, te secas como podés porque no te dan toalla y tampoco podés llevar (antes de entrar a este sector tienes que dejar tu mochila o bolso y tu móvil). Y una vez que tienes la ropa puesta, puedes ir a esperar a que te toque entrar a la Dhyanalinga y meditar.

Yo cuando leí sobre esto me imaginaba que uno iba totalmente empapado a la Dhyanalinga y no había tiempo en el medio entre que salías de la piscina y entrabas al templo. Pero no es así. No vas empapado porque ya te pusiste tu ropa de nuevo. En realidad, lo que queda mojado es el pelo nada más. Y puede pasar un rato hasta que entras a la Dhyanalinga, dependiendo de cuánto falta para que el grupo que está adentro salga.
La piscina de las mujeres queda justo atrás de la Dhyanalinga. La de los hombres queda un poquito más lejos.
Actividades del ashram
En el ashram hay varias actividades. En el centro de información podés preguntar por los horarios y ver qué programas hay al momento de tu visita.
Algunas de las cosas que podés hacer son:
- Meditar en el Dhyanalinga
- Sumergirse en los Teerthakunds (la piscina)
- Meditar en la Linga Bhairavi (Devi)
- Hay clases de Upa yoga dos veces al día
- Todas las mañanas a las 5:30 hacen guru pooja (cantos y ofrendas al gurú)
- Participar de Nada Aradhna, una ceremonia de sonido que se hace dos veces al día dentro del Dhyanalinga, a las 11:50 AM y a las 5:50 PM. Te recomiendo ir al menos una vez. Cada vez es diferente, con gente tocando instrumentos, cantando. La acústica dentro del templo es impresionante.
- Participar del Abhishekam en el templo de Devi, un ritual en donde ofrecen cosas a Devi.
- A las 12:30 todos los días hay meditación AUM (Aumkar meditation). Esto me encantó. Es básicamente repetir el mantra AUM con un grupo grande de personas. La energía que se siente es increíble y las vibraciones te vuelan la cabeza.
- Ir al show de láser y sonido en el Adiyogi.
- Si querés hacer cursos más largos, el principal es el Inner Engineer, donde te enseñan una práctica llamada Shambhavi Mahamudra Kriya. El programa dura una semana.
¿Se puede ver a Sadhguru?
Una pregunta que yo tenía mucho es si Sadhguru pasea por el ashram y si uno puede tener contacto con él. Según lo que me dijeron, a veces pasa andando en su moto. Pero no es que se quede charlando con la gente.
Cuando yo estuve, él justo estaba en la montaña Kailash, en el Tíbet, y volvió uno de mis últimos días. Cuando volvió, fue toda una ceremonia. Había comparsas tocando tambores. La gente empezó a agruparse a esperarlo horas antes. Yo estuve esperando dos horas de reloj, con mucho miedo de perderme la cena. 😅 No soy seguidora de Sadhguru, entonces no me entusiasmaba tanto como a los demás verlo.
Finalmente llegó con un grupo de seguridad. Todos venían en moto, y simplemente pasó manejando con un casco gigante por lo que ni se lo veía. Después se bajó donde estaba la mayor parte de la gente, con los tambores. No sé bien qué hizo, pero después de unos dos minutos se subió a la moto y se fue.
Esperé dos horas para ver a una persona atrás de un casco gigante por un minuto 🙈.
Mi Experiencia en el ashram de Sadhguru
Algo importante para entender mi experiencia es que yo no soy seguidora de Sadhguru. La verdad, no sé en detalle qué enseña ni me interesó mucho profundizar en su camino.
Entonces, ¿por qué fui al ashram?
- Porque quedaba justo en mi ruta de ashrams por el sur de India.
- Porque un par de amigos habían ido y me lo habían recomendado.
- Y porque, simplemente, ¿por qué no? Tenía el tiempo, las ganas y la energía para vivir la experiencia. Y desde hace varios años que viajo por las experiencias.
Bueno, ahora si te cuento lo bueno, lo malo y lo maso.
Tengo sentimientos encontrados sobre mi semana en Isha.
Primero que nada, llegué después de haber pasado dos semanas increíbles en el ashram de Amma en Amritapuri, Kerala, de donde me fui con el corazón lleno de amor, de devoción, de felicidad. Conocí gente maravillosa y tenía las mismas expectativas para este ashram.
Bueno, grave error. Desde el momento en que puse un pie en Isha me di cuenta de que mi experiencia iba a ser muy diferente.
Para empezar, la gente que trabaja ahí no es nada amable. No te ayudan, nadie te explica nada. Cuando llegué estaba totalmente perdida de hacia dónde ir, qué hacer (el lugar es enorme). Hacía una pregunta y me contestaban como si me estuvieran haciendo el favor más grande de su vida.
El proceso de check-in también fue bastante pesado. Los voluntarios estaban todos viendo videos en sus teléfonos, con auriculares y sin muchas ganas de trabajar.
A medida que pasaban los días, me di cuenta de que este no es un ashram social para conocer gente y para compartir experiencias. Sino que cada uno está muy enfocado en su propia práctica y nadie te mira ni te habla. Lo cual no es bueno ni malo, pero a mí me chocó mucho al principio porque estaba muy acostumbrada a otra cosa.
Para mí lo mejor es la gente que uno conoce, las conexiones que hace, ahí es donde más se aprende y se crece.
Pero una vez que acepté que acá no iba a conocer a nadie, empecé a pasarla mejor. Decidí concentrarme en mi propia práctica y, bueno, también descansar, porque el ashram de Amma había sido muy intenso.
Lo mejor de Isha en mi experiencia
La habitación
La habitación de Isha estaba buenísima para ser un ashram. Amplia, luminosa, con agua caliente (aunque no sale de la ducha, solo si te bañas con cubeta). Lo mejor es que estaba impecablemente limpia.
La comida
La comida en Isha merece un apartado aparte. La estadía incluye dos comidas al día, una alrededor de las 10 AM y otra a las 7 PM (conviene chequear bien los horarios).
Cada servicio se organiza en tres turnos, y hay una regla muy clara: desde que comienza tu turno, tenés solo ocho minutos para entrar al comedor. Si llegás tarde, las puertas se cierran y no queda otra que esperar al siguiente.
El Dining Hall es enorme y tiene un protocolo muy particular:
- Se entra descalzo (los zapatos quedan afuera, igual que los bolsos).
- El primer piso es donde suelen comer la mayoría de los occidentales, porque la comida allí no es picante. Yo siempre fui a ese piso.
- Todos se sientan en el suelo, en hileras ordenadas frente a su plato.
La comida se vive como una ceremonia. El ambiente es de completo silencio, acompañado de este mantra de Sadhguru que suena de fondo y le da a todo un aire muy místico, difícil de explicar con palabras.
Primero, los voluntarios pasan sirviendo diferentes preparaciones. Como no se puede hablar, solo se usan gestos: mano con la palma hacia arriba si querés más, mano con la palma hacia abajo si ya tenés suficiente.
A los pocos minutos, todos dejan de moverse para hacer un rezo comunitario de agradecimiento por la comida: se entona tres veces el “AUM” y luego un mantra de Sadhguru. Solo después de esto se empieza a comer.
Comer con la mano
La comida se hace con la mano derecha (la izquierda no se usa porque se considera impura). Nada de cubiertos. Yo comía orgullosamente con la mano… aunque después, en el ashram de Ramana Maharshi, me di cuenta de que mi técnica dejaba bastante que desear, porque los indios me corregían todo el tiempo. Menos mal que en Isha nadie podía hablar 😅.
El menú
Cada comida incluía al menos cinco o seis preparaciones diferentes, siempre variadas y nutritivas, y se nota que estaban bien pensadas para cumplir las necesidades nutricionales. Todo es sátvico, vegetariano y casi siempre vegano. No se permiten fotos dentro del hall, por lo que no te puedo mostrar, pero debo decir que estaba todo riquísimo, y siempre me caía bien y liviano a pesar de que comía muchísimo.
Con solo dos comidas al día yo estaba más que satisfecha, porque además se puede repetir todas las veces que quieras.
Si pinta hambre antes de la cena, hay dos cantinas dentro del complejo donde se pueden comprar snacks o comidas extra.
Lo que me dejó la experiencia
Lo que más disfruté de las comidas fue el ritual del silencio. Nadie habla, cada persona se concentra en su plato y en agradecer. A mí me hizo reflexionar mucho: todo lo que tuvo que suceder para que esa comida llegara hasta mi plato. Desde entonces, empecé a incorporar este hábito en mi vida: tomarme unos segundos antes de cada comida para agradecer a quienes hicieron posible que yo pudiera comer ese alimento.
El lugar
El ashram está ubicado al pie de las montañas Velliangiri, un entorno natural impresionante que ya de por sí transmite paz. Todo alrededor está lleno de bosques de palmeras y vegetación exuberante. También hay muchos animales nativos de la zona como pavos reales y otros no tan amigables: jabalíes que salen sobre todo de noche, pero en teoría no te hacen nada.
Cada rincón está cuidado y pensado para ser visual y espiritualmente atractivo. Senderos limpios, construcciones armónicas y una atmósfera que invita a bajar las revoluciones.
Además, no podés caminar y usar el móvil a la vez. Si querés usar el móvil, tenes que frenar, mandar el mensaje, hablar por teléfono y recién seguir. Eso hace que camines de forma más presente.
Lo que no me gustó tanto de Isha en mi experiencia
La falta de información
Como conté, cuando llegué, nadie me explicó nada. Hay un centro de información, pero la gente por lo menos que me tocó a mí era bastante antipática y no hacía mucho esfuerzo para que te enteres de las cosas. Te recomiendo que si vas, busques por tu cuenta lo que hay para hacer. Acá ya te dejé un montón de info, y el resto fíjate allá, lee los anuncios, pregunta, quizá tienes más suerte que yo.
Hubo solo una voluntaria que fue muy amorosa conmigo y me explicó todo con lujo de detalle y yo me decía “wow, sí que hay gente buena onda acá”. Bueno, no. Resulta que estaba siendo tan divina porque quería que me sumara como voluntaria. Era todo un “sales pitch” 😖.

Limpian todos los días la habitación
Quizá no todos catalogarán esto como algo malo, pero yo, la verdad, prefiero que nadie entre en mi habitación. No hace falta que la limpien todos los días porque realmente se mantiene muy limpia.
A causa de que tienen que entrar a limpiarla, uno está obligado a dejar las llaves en la recepción del edificio cuando sale, y además te dicen que no dejes cosas de valor porque ellos no se responsabilizan y te alientan a que pongas tus cosas de valor en unos lockers en la recepción del edificio.
Entonces, o dejás tu laptop, plata, pasaporte y todo en tu habitación sabiendo que hay posibilidades de que no estén ahí cuando vuelvas, o cada vez que sales tenés que dejar todo en un locker en recepción.
A mí no me pareció algo muy práctico para un ashram, donde uno quiere estar tranquilo, con paz mental, sin tener que preocuparse porque no te roben las cosas. Yo preferiría no dejar la llave en recepción y que no me limpien la habitación.
El ashram queda en medio de la nada
Este es otro punto que a mí se me hizo un poco pesado. El ashram queda en el campo, no está cerca de la ciudad y no podés salir. O sea, salís solo a la entrada y a ver el Adi Yogi que está afuera, pero no podés hacer mucho más porque no hay nada, solo campos.
Para algunos esto puede ser fantástico, pero yo sentí un poquito de claustrofobia. Después de una semana estaba listísima para irme. Eso que hice un retiro de meditación Vipassana en donde también estás “encerrado” en un mismo lugar (en un espacio mucho más pequeño), pero ahí no sentí esta sensación de claustrofobia por algún motivo – por cierto, podés leer mi experiencia en el retiro de meditación Vipassana acá.
Reflexiones finales: El ashram de Sadhguru
Bueno, como ves, hay cosas que me gustaron mucho y hay otras que no tanto. Sinceramente creo que no volvería, pero fue bueno experimentarlo. Meditar en el Dhyanalinga sin dudas es algo especial, así que solo por eso ya vale la pena ir. Lo que sí, quizá te recomendaría no quedarte una semana entera sino unos cuatro días.
También si estás de paso por Coimbatore, podés visitar el ashram solo por el día y entrar a la Dhyanalinga, al templo de Devi y ver el Adiyogi.
Espero que este post con mi experiencia en el ashram de Sadhguru te haya servido para tener un mejor panorama de cómo es visitarlo, quedarte ahí y las actividades que se pueden hacer. Si te quedó alguna duda o tenés alguna opinión, dejá tu comentario.
Acordate de que esto es solo mi experiencia y es posible que otras personas hayan experimentado algo completamente diferente. Lo mejor es vivir la experiencia y sacar tus propias conclusiones.
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