Mi Experiencia en un Retiro de Meditación Vipassana
Tardé bastante en poder escribir este post para contar mi experiencia en el retiro de meditación Vipassana que hice en las montañas de Tailandia porque tenía que terminar de procesar todo y cómo lo quería transmitir.
En este artículo te voy a dar información sobre el curso de meditación Vipassana, cómo fue mi experiencia en este retiro espiritual, mi opinión y las cosas que no me gustaron.
¿Qué es un retiro de meditación Vipassana?
Este retiro en realidad es un curso de meditación en donde te enseñan la técnica Vipassana, una de las técnicas de meditación más antiguas de la India, redescubierta por Gotama Buda hace más de 2.500 años.
Esta meditación no se limita solo a las personas con tradición budista, sino que cualquiera la puede hacer.
Vipassana se basa en la autoobservación. En observar las sensaciones que experimenta el cuerpo y entender que todas las sensaciones tienen un comienzo y un final, son impermanentes. Solo las tenemos que observar y mantenernos ecuánimes a ellas, sin ningún tipo de reacción.
En teoría, cuando hacés esto, te vas liberando del apego y la aversión que fuiste acumulando a lo largo del tiempo y que son los causantes de tus miserias.
Es una técnica para purificar la mente y erradicar el sufrimiento.
Durante todo el curso Vipassana vas a escuchar grabaciones y vas a ver videos de S. N. Goenka, el maestro (ya fallecido) que fundó la red internacional de centros de enseñanza.
Mi amiga lo describió de la mejor manera: es como irte de vacaciones 10 días sola vos y tu mente. ¿Te podrías dar el lujo de hacer algo así?
¿En qué consiste un Retiro de Meditación Vipassana?
🧎 El retiro Vipassana consiste en recluirte 10 días en un centro de meditación (más el día que llegás y el día que te vas, por lo que son 12 días en total)
🧎 También es un Retiro de Silencio ya que tenés que cumplir la regla del silencio noble: no podés hablar con nadie (ni siquiera en los recreos)
🧎 No podés tener contacto visual ni físico con los otros estudiantes
🧎 No tenés conexión con el mundo exterior (tenés que dejar tu teléfono, laptop, etc)
🧎 Tampoco podés llevar libros para leer, ni cuadernos para escribir. Nada que te distraiga
🧎 Hay que meditar 10 horas por día, desde las 4:30 AM hasta las 9:00 PM
🧎 La comida es vegetariana
🧎 Básicamente lo único que hacés durante esos 10 u 11 días es: meditar, comer y dormir. Y claro, por supuesto…PENSAR. Jamás en mi vida había pensado tanto como en este curso. Teníamos tanto tiempo para pensar, y era imposible concentrarse las 10 horas en la meditación, por lo que mi mente se iba a cualquier lado, y para el día tres sentía que había agotado todos mis pensamientos.
🧎 Durante esos 10 días no podés hacer ejercicio más que caminar por el predio donde está el centro en las zonas designadas (mujeres y hombres siempre están separados durante todo el curso)
🧎 Tampoco podés usar técnicas de meditación diferentes a la que te enseñan ellos, por ejemplo no podés usar la verbalización en tu meditación (repetir un mantra en tu mente) ni la visualización
🧎 Tenés que estar sentado en posición de meditación por 10 horas por día por lo que fisicamente también es un desafío grande
🧎 El curso de meditación Vipassana, la comida, bebida, el alojamiento y la enseñanza de la técnica es gratis y al final podés dejar una donación
🧎 No hay cena sino que la última comida es a las 5 de la tarde y es una “merienda” con snacks y frutas
🧎 Hay que cumplir con los 5 preceptos:
- Abstenerse de matar a cualquier criatura (rezá para que no haya mosquitos, arañas, u otros insectos en tu habitación)
- Abstenerse de robar
- Abstenerse de toda actividad sexual
- Abstenerse de mentir
- Abstenerse de todo tipo de intoxicantes – de hecho me enviaron un mail cuando me inscribí para que acepte dejar el alcohol y cualquier tipo de droga 1 mes antes de tomar el curso

¿Cómo acepté voluntariamente pasar 10 días en silencio meditando?
La primera vez que escuché de este retiro fue en 2017. Me acuerdo que pensé…quién estaría tan demente como para encerrarse 10 días sin poder hablar con nadie meditando 10 horas por día.
Esa línea de pensamiento siguió por los próximos años cada vez que alguien me contaba que había participado en el curso de meditación Vipassana y a pesar de que las opiniones decían que el retiro fue un antes y un después en sus vidas.
Hasta este año.
Al principio de mi viaje estuve en Nepal y el lugar en el que estaba y las personas que conocí en el viaje me inspiraron a empezar a meditar. Yo quería hacerlo hace mucho pero la verdad nunca me daba el tiempo, y siempre terminaba en el teléfono, o viendo Netflix. Pero en Nepal todo cambió.
En Pokhara, mi AirBnb no tenía cortinas oscuras, por lo que siempre me despertaba a las 5 AM con el amanecer y el cantar de los pájaros. Me despertaba naturalmente y sorprendentemente no estaba cansada. Ahí empecé a meditar con una app todos los días, y me empecé a hacer adicta a esta rutina.
Unos meses después me encontraba en Ladakh, India, y una amiga que estaba conmigo me dijo que se iba a inscribir en un retiro Vipassana. Lo primero que le dije fue…”Estás loca. No hay chances de que haga algo así. No lo soportaría…” ¿O sí?
Una vocecita se empezó a meter en mi cabeza.. “claro que podés hacerlo, y claro que lo soportarías, además empezaste a meditar este año así que esto sería perfecto para seguir en ese flow”
Cada día lo pensaba un poquito más y un día dije con todo el orgullo y la seguridad: ¡Yo también lo voy a hacer!
Empecé a investigar los Centros de Meditación.
Hay una página web oficial de la organización (Dhamma) en donde podés ver todas las ubicaciones alrededor del mundo en donde ofrecen el curso. Hay Vipassana en Argentina, México, Colombia, Chile, Nicaragua y un montón de países de Latinoamérica más.
Como yo estaba en India, busqué ahí, pero todos los centros que tenían disponibilidad (en los mejores centros, los cupos se acaban rápido), quedaban en lugares en donde hacía muchísimo calor en esa época y yo pensaba…meditar 10 horas por día y encima transpirando del calor…no, gracias.
Así que se me ocurrió buscar en Tailandia, porque sabía que iba a ir ahí después de India, y terminé en el mejor centro de meditación Vipassana que podría haber encontrado.
Si planeas hacer el Vipassana, es fundamental que leas este post con consejos para elegir tu centro de meditación Vipassana, incluyendo qué llevar, cómo prepararte y cómo sobrevivir.
Cronograma del Retiro de meditación Vipassana
Todos los cursos, no importa dónde lo hagas, tienen el mismo cronograma. Esto es lo que te espera si planeas tomar el curso Vipassana.
| 4:00 a.m. | Llamada |
|---|---|
| 4:30-6:30 a.m. | Meditación en la sala o en la habitación |
| 6:30-8:00 a.m. | Desayuno y descanso |
| 8:00-9:00 a.m. | Meditación en grupo en la sala |
| 9:00-11:00 a.m. | Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor |
| 11:00-12:00 a.m. | Comida |
| 12 a.m.-1:00 p.m. | Descanso y entrevistas con el profesor |
| 1:00-2:30 p.m. | Meditación en la sala o en la habitación |
| 2:30-3:30 p.m. | Meditación en grupo en la sala |
| 3:30-5:00 p.m. | Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor |
| 5:00-6:00 p.m. | Merienda y descanso |
| 6:00-7:00 p.m. | Meditación en grupo en la sala |
| 7:00-8:15 p.m. | Charla del maestro en la sala |
| 8:15-9:00 p.m. | Meditación en grupo en la sala |
| 9:00-9:30 p.m. | Preguntas en la Sala |
| 9:30 p.m. | Acostarse. Se apagan las luces |
Mi experiencia en el Retiro de Meditación Vipassana
Ahora te voy a contar mi experiencia durante este retiro de silencio y meditación y más adelante te voy a contar mis críticas y lo que no me gustó.
Día 0
El día 0 fue el día que llegamos al lugar. Mi centro de meditación organizaba el transporte, así que me levanté temprano para poder llegar al punto de encuentro a tiempo porque el tráfico en Bangkok es imposible.
A las 9 de la mañana, el bus partió hacia Dhamma Kancana, en la región de Kanchanaburi en Tailandia. Tardamos más o menos 7 horas en llegar desde Bangkok, a pesar de que son solo 300 km.
En el camino conocí a algunas de las chicas que participaban del curso. El 70% de los participantes éramos extranjeros, mientras que el otro 30% aproximadamente eran tailandeses.
Estábamos todos en la misma, cada vez que alguien preguntaba “¿cómo te sentís?” la respuesta era la misma: aterrorizada, pero a la vez entusiasmada.
Yo me sentía así. Tal cual.
El lugar donde estaba ubicado el centro era simplemente mágico: inmerso en la jungla, abrazado por los árboles, el canto de los pájaros, las cigarras y todo tipo de insectos. Había diferentes tipos de árboles, plantas y palmeras.
“Este es el lugar perfecto para meditar”, pensé. Además, llovía el 90% del tiempo, lo que lo hacía más meditable.
Cuando me asignaron mi habitación, quedé fascinada. Era una habitación hermosa, nueva, con paredes blancas, minimalista, con vista a la jungla, baño privado, impecablemente limpia, con mosquiteros en todas las aberturas. Un lujo.


Nos quedábamos en casitas que quedaban en la jungla; cada casita tenía 4 habitaciones individuales.
Luego de instalarnos, nos hicieron entregar el móvil, laptop, cuadernos, libros, cámaras, cualquier cosa que sea una distracción. Al teléfono lo guardan en unos casilleros especiales que se cierran con llave, y al resto de las cosas en unos lockers.
Ya no tenía ninguna distracción, éramos solo mi mente y yo por los próximos 10 días.
Nos sirvieron la cena y luego tuvimos una charla con las organizadoras (que son ex alumnas voluntarias) que nos explicaron cómo funcionaba todo, porque pronto íbamos a tener que empezar el voto de silencio y ya no íbamos a poder hacer preguntas (a menos que sea algo urgente claro).

A las 7 PM fuimos a escuchar la primera charla de Goenka, en donde nos dio la bienvenida y nos explicó cómo iban a ser los siguientes días. También nos enseñaron la técnica de meditación Anapana que íbamos a usar.
Día 1 a 4
El primer día en el retiro Vipassana me encontré luchando para salir de la cama a las cuatro de la mañana, con la lluvia golpeando incansablemente afuera.
Opté por quedarme meditando en mi habitación.
La noche anterior nos habían enseñado la técnica de Anapana: nos teníamos que concentrar en el área de la nariz, las fosas nasales y los pasajes de la nariz. Cómo el aire entraba y salía y chocaba contra la zona arriba de la boca. Diez horas por día solo poniendo tu atención en esa zona.
A pesar de las distracciones del sueño y la dificultad de la concentración, las dos horas pasaron y fui a desayunar.
El desayuno se convirtió en un momento de disfrute con su mezcla de platos tailandeses y occidentales, desde arroz y pad thai hasta tostadas y galletitas Oreo. Curiosamente, el café era parte del menú, algo que no esperaba en un retiro de meditación.
Luego del desayuno, teníamos unos 45 minutos para dormir, así que yo siempre volvía a mi habitación y dormía un rato hasta que sonaba la campana de nuevo para ir al hall principal para la meditación grupal.
Cada estudiante tenía su lugar asignado tanto para meditar como para comer.
Cómo es meditar diez horas por día
Los días 1 y 2 estuve súper desconcentrada. Era imposible concentrarme 100% en meditar todo el tiempo.
Meditaba unos segundos y mi mente ya volaba a cualquier otro lugar y me quedaba ahí por un rato.
Por un lado me gustó tener tanto tiempo para pensar tanto, pero por el otro me sentía culpable por no estar meditando como corresponde.
Y a la vez era imposible concentrarse en la meditación las 10 horas, y me preguntaba si mis compañeras lo estaban logrando y si yo era la única que divagaba por cualquier lugar.
Para el día 3 sentía que había agotado todos mis pensamientos, había pasado por cada episodio de mi vida desde que tenía uso de razón.
Había puesto punto final a algunas relaciones que habían quedado mitad abiertas, había pensado en un montón de oportunidades de negocio, entre muchas cosas más.
De alguna manera estaba contenta que se me habían “acabado los pensamientos” porque ahora sí iba a poder concentrarme en la meditación. El día 3 fue bastante bueno.
Empezar a sentir “sensaciones”
Nos decían que para ese entonces teníamos que empezar a sentir sensaciones en la zona de la nariz, y efectivamente yo sentía un montón de sensaciones. Como cuando te entra agua en la nariz cuando estás nadando, solo que en vez de que me entre agua, me entraba aire. Era súper rara la sensación. Cada persona sentía cosas diferentes.
Check-ins con los profesores
Los días 1, 3, 5 y 7 tuvimos un check-in con la profesora. Íbamos en grupitos de a 6 y a mí me encantaban porque era durante el tiempo que teníamos que estar meditando, entonces la sesión se hacía mucho más corta.
La profesora nos hacía preguntas para ver cómo iba nuestro progreso y si estábamos pudiendo meditar efectivamente. También nos aclaraba dudas y yo siempre salía más motivada y quería seguir meditando y aplicando los consejos que nos había dado la profesora.
Los discursos de Goenka
A las 7 de la tarde siempre teníamos el “discurso” de Goenka, donde nos hablaba sobre la técnica, por qué era importante que la sigamos al pie de la letra, nos daba ejemplos, nos contaba historias, anécdotas, nos explicaba cosas.
Lo que me llamó la atención es que todo el tiempo repetía que no eran una secta ni una religión y eso me hacía un poco de ruido.
Más adelante te cuento las cosas que no me gustaron nada del retiro de meditación Vipassana de Goenka y con lo que no estoy de acuerdo.
La técnica Vipassana y el día que casi abandono
Para el final del día 3 ya estaba medio cansada de esta técnica de concentrarme en la nariz. No tenía ni idea si íbamos a tener que hacer anapana por el resto de los días o si iba a cambiar.
Por suerte cambió.
El cuarto día fue el peor para mí.
Después del almuerzo nos enseñaron la técnica de Vipassana.
Nos pidieron que nos mantengamos en la misma posición por toda la explicación que duró ¡2 horas!
El día anterior la profesora me había llamado la atención porque no tenía la espalda derecha, así que ahora estaba haciendo un esfuerzo inhumano para mantener mi espalda derecha y eso hacía que tuviera un montón de tensión en el cuello.
Me dolía todo.
Dos horas en la misma posición se convirtieron en una lucha física y mental.
Goenka explicaba lentamente cómo enfocar nuestra atención en cada parte del cuerpo, pero yo solo quería que acabara. La sensación de desesperación crecía, y me preguntaba si todos los días serían así; estuve a punto de largarme a llorar.
Teníamos que practicar “Anicca” la ley de impermanencia, entender que todo lo que aparecía, pasaba, y que no teníamos que reaccionar a esas sensaciones ni queriendo más de ellas ni repudiándolas. Y que así, practicando la ecuanimidad ante las sensaciones, íbamos a erradicar la miseria de nuestra vida, porque todos estábamos llenos de miseria.
En teoría, la técnica que habíamos hecho los primeros tres días nos afilaba la mente, ya que nos concentrábamos solo en un pequeño espacio, para ahora poder concentrarnos en las distintas partes del cuerpo y sentir las sensaciones.
Dormir de noche era prácticamente imposible
No sé por qué, pero ninguna de las once noches en las que estuve ahí pude dormir más de 2 o 3 horas.
A las nueve de la noche, cuando terminábamos la última meditación del día, por un lado estaba súper feliz porque había sobrevivido otro día y era UN DÍA MENOS, pero a la vez me ponía mal porque me quedaba toda la noche.
Como sabía que no me iba a poder dormir, me esperaba seguir pensando toda la noche hasta que en algún momento tipo dos de la mañana con suerte iba a poder conciliar el sueño.
Al finalizar el curso, pregunté a las otras chicas si a ellas también les había pasado de no poder dormir. Y la mayoría me dijo que sí.
Hay 3 teorías de por qué no podíamos dormir:
- Porque nuestra mente estaba demasiado afilada y era mas sensible a todo
- Porque no necesitábamos dormir tanto porque no nos cansábamos durante el día
- Esta es mi teoría favorita: por los espíritus y la energía que había en el lugar.
“¿¿Qué??” estarás pensando.
Resulta que una señora thai que estaba haciendo el curso, escuchó que hablábamos sobre que no podíamos dormir y nos dijo que seguramente era por las almas que había en el lugar, porque esta ciudad es una ciudad muy antigua de Tailandia y hay mucha actividad paranormal.
Además, después me contaron que durante la guerra civil de Myanmar, hubo muchísimos muertos birmanos y dejaron los cuerpos en esta zona.
De hecho, el último día me enteré de que un montón de chicas sintieron cosas: suspiros en el baño (donde no había nadie), una chica sintió una presencia en su cama.
Mi experiencia paranormal
A mí me pasó algo súper tétrico: la puerta de mi habitación solo se trababa desde adentro, no tenía llave. Yo solo la trababa cuando me iba a dormir.
Un día, salí como siempre, sin tocar nada y me fui a meditar. Volví después de la última sesión a las 9 de la noche y cuando quise abrir la puerta….
¡Estaba trabada!
Yo estaba totalmente desconcertada…
La puerta solo se traba desde adentro.
Estaba 100% segura de que no había tocado la cerradura del lado de adentro, y no había ninguna explicación… a menos que alguien haya entrado a mi habitación y se haya encerrado adentro!
Fui a buscar a una de las voluntarias, que buscó la llave de mi habitación y fue a abrir la puerta.
Adentro no había nadie…
Al menos nadie que yo pueda ver.
En el momento me reí y pensé…quizá los espíritus me quieren echar porque no estoy siguiendo las reglas al pie de la letra.
Pero claro, cuando me enteré de que realmente había espíritus ya no me lo tomé con tanta gracia.
En fin, menos mal que me enteré de todo esto al final.
Día 5 a 10
Siguiendo con mi experiencia en el retiro de meditación Vipassana, los días 5 y 6 fueron buenos para mí porque la meditación había cambiado, entonces ya no me aburría tanto.
Pasar la atención por cada parte del cuerpo era más entretenido que pensar solo en la parte de la nariz y ya tenía calculado que más o menos cinco pasadas por todo el cuerpo me tomaban una hora.
Empecé a sentir sensaciones en el cuerpo el primer día que hicimos la técnica Vipassana.
Practicando la ecuanimidad
El día anterior había visto una araña gigante, de las gruesas, cerca del hall principal.
Irónicamente, la sensación más fuerte que sentí fue como si una araña me caminara por el brazo. La sensación era tan real que tenía que abrir los ojos para asegurarme de que no había nada.
En teoría no hay que hacer eso, hay que mantenerse ecuánime, no reaccionar. Entender que la sensación va a pasar. Pero después de ver esa araña no podía.
Me costó unas cuantas sensaciones entender que era todo mi mente y que no había arañas, ni hormigas, ni insectos tratando de ingresar a mi oreja y caminando por mi cuerpo.
Después de un tiempo, logré mantenerme ecuánime ante estas sensaciones. Pero costó.
Los días iban pasando aunque se hacían eternos. La hora de la comida era mi momento de felicidad y en la merienda tenía mi momento de “comfort food” donde comía pan con manteca y unas cuantas galletas Oreo. Era como mi premio por haber sobrevivido un día más.
La profe me dio un tip para mantenerme derecha y así me dejó de doler la espalda porque dejé de hacer tanto esfuerzo para mantenerme derecha.
Debo admitir que fuera del dolor de espalda que sufrí un par de días, no sufrí mucho dolor físico. Solo se me durmieron las piernas en 2 ocasiones.
Me sorprendí de mí misma porque en el retiro de yoga que hice en Nepal, no podía mantenerme más de 10 minutos en la misma posición. No entiendo por qué, pero estaba feliz de que al menos eso me estaba resultando “fácil” o más fácil de lo que me había imaginado”
Y así llegamos al día 9, en donde me enteré de que el día 10 iba a ser distinto.
El día 10 se rompía el voto de silencio, así que técnicamente el día 9 era el último día. Me puse tan feliz que ya no me importaba nada. Solo quería que pasara el tiempo y que llegara el día 10.
Volver a hablar después de diez días
Finalmente llegó… el voto de silencio se rompió a las 9 de la mañana. ¡Qué felicidad! Aunque debo admitir que no tenía ganas de hablar con nadie.
Tenía miedo de que otras personas me cuenten sus experiencias y que hayan sentido cosas que yo no sentí. Además, me había gustado estar en silencio 10 días, lo había hasta disfrutado. Estar sola, conmigo misma.
El VIPASSANA ES gratis, pero podés hacer una donación
Nos devolvieron la billetera para poder hacer nuestra donación.
Realmente no te incitan a donar nada, vos lo hacés porque querés y dependiendo de cuánto podés donar y cuánto creés que te ayudó el curso.
Cada uno dona lo que quiere y puede. Si no donás nada, tampoco te van a decir nada. Pero es importante hacer tu donación porque uno hace el curso gratis gracias a las donaciones de los antiguos alumnos.
En mi centro también teníamos la posibilidad de pagar con tarjeta de crédito. Te daban factura y todo. Estaba perfectamente organizado.
Volver a escribir
Ese día pedí una hoja y una lapicera y empecé a escribir TODO. No quería olvidarme de nada y quería escribir ahora que tenía todo fresco.
Todo lo que había sentido, las sensaciones que había experimentado, todo lo que había pensado y las ideas que se me habían ocurrido. Así que estuve escribiendo un montón en los tiempos libres.
El día fue pasando pero se hizo súper fácil de llevar porque ya podíamos hablar.
Volver a estar conectada
El momento más esperado para mí fue el día siguiente cuando nos devolvían los teléfonos. Tenía mucha ansiedad por ese momento, solo quería confirmar que todo estaba bien, que nada catastrófico había pasado.
Siempre me pasa lo mismo cuando estoy sin conexión, siento que pasó lo peor, que le pasó a algo a mi familia o amigos y me pongo muy nerviosa o ansiosa con eso.
Pedí a una rusa que se sentaba al lado mío si me podía prestar internet, y logré conectarme.
Por suerte, todo estaba bien. Una vez que chequeé eso, me desconecté y simplemente disfruté de charlar con las otras chicas, todas super buena onda, de hecho a algunas las seguí viendo en Bangkok y en Koh Phangan.
Reflexión de MIS DÍAS EN EL VIPASSANA
Fueron 12 días durísimos, quizá fue lo más desafiante que hice en mi vida.
Hubo momentos muy aburridos.
Pasaba por diferentes etapas durante el mismo día.
No tuve días mejores y peores, sino que tuve momentos del día mejores y peores.
Lo peor para mí era cuando teníamos 2 horas seguidas de meditación sin recreo (que sucedía a la mañana y a la tarde); esas dos horas se me hacían imposibles.
Por momentos me aburría, por momentos no sabía qué más hacer para pasar el tiempo, por momentos lograba meditar re bien y concentrándome, por momentos me sentía iluminada, por momentos me sentía un fraude. Pasé por todo.
Pero estoy absolutamente orgullosa de mí misma, que lo hice, que lo terminé y que lo logré.
Fue un experimento bastante interesante, pasar 10 días en silencio conmigo misma. Y me gustó mucho. ¿Lo repetiría? No creo, por los motivos que te cuento acá abajo.
Lo que no me gustó del retiro de meditación Vipassana, opiniones y Críticas
Hubo varias cosas con las que no estuve de acuerdo en el retiro de meditación Vipassana. Después del segundo día, empecé a ver los discursos de Goenka con actitud más bien crítica y varias cosas me hicieron mucho ruido.
🧘♀️ Dicen que no pertenecen a ninguna religión, sin embargo toda la técnica se basa en las enseñanzas de Buddha. Igual, todo bien con Buddha, me encanta el budismo, así que esto no me molestó. Pero me molestó que digan que no están asociados a ninguna religión.
🧘♀️Según Goenka, esta meditación es la ÚNICA forma de acceder al subconsciente. Cualquier otro tipo de meditación no sirve para acceder al subconsciente. Para mí siempre es una gran RED FLAG cuando alguien proclama que hay una única forma de hacer las cosas.
🧘♀️ Según Goenka esta es la ÚNICA forma de erradicar la miseria de tu vida. Igual que en el punto anterior, ¿hay una única forma? Según él, todos somos miserables. Esta es la manera de llegar a la iluminación y ser felices.
🧘♀️ Además, no me cierra demasiado la idea de que al observar las sensaciones que sentís durante la meditación y manteniéndote ecuánime a ellas (sin reaccionar), es la forma de sacar la miseria de tu cuerpo y de tu vida, incluyendo la miseria acumulada que tenés.
Creo que nadie realmente puede librarse de la miseria a menos que sea Buddha claramente. Todos tenemos apegos, y no hablo de apegos materiales, sino apegos emocionales (familia sobre todo), y es absolutamente difícil mantenerse ecuánime si algo le pasa a tu familia, ¿no?
Además, para mí, la vida se trata de eso, de sentir tus emociones al máximo, el amor, la pasión, la tristeza, etc. No es de mantenerse como un robot ecuánime ante esto. Si no, ¿cuál es el sentido de todo si no vas a sentir nada?
🧘♀️ No me gustaron los cánticos o mantras que canta Goenka al principio y al final de las meditaciones grupales. Me parece que eran innecesarios, además nadie sabe qué significan porque están en idioma pali. Cada vez que empezaba a cantar me transmitía una sensación extraña.
🧘♀️ Los discursos me parecían medio lavadores de cerebro. Las cosas que Goenka decía no tenían mucho sentido para mí o me parecían absurdas. Muchas veces se sentía como una secta.
🧘♀️ Al final de cada cántico, los estudiantes tenían que decir “Sadhu, Sadhu, Sadhu” a Goenka, haciendo una reverencia.
🧘♀️ La calidad de los audios y de los videos era terrible. Me sorprendió que al ser una organización tan grande, con miles de centros por todo el mundo, no pudiera tener un buen editor de video y audio.
En fin, esta es mi reseña del curso de meditación Vipassana que hice en el Centro Dhamma Kancana en Tailandia. Ojo, esta es solo mi experiencia y mi punto de vista.
La verdad es que estuve bastante sorprendida durante el curso al darme cuenta de todas estas cosas que te conté más arriba, porque de todas las personas que conocí que tomaron el curso Vipassana (y conocí muchas), NADIE me habló mal de él. Nadie le hizo ninguna crítica ni me dio opiniones negativas.
A todas las personas les pareció maravilloso, fantástico, les cambió la vida.
Incluso hay muy poca información en Internet con críticas a la técnica Vipassana y Goenka.
Apenas volví, me puse a buscar información porque no podía ser que yo era la única que había sentido todas estas contradicciones. Y sí, hay algunos hilos de Reddit y algún que otro blog que habla sobre esto, pero en general toda la gente habla maravillas del retiro.
¿Nadie se cuestiona nada? ¿Nadie se da cuenta de que todo esto hace ruido?
De todas maneras, agradezco profundamente que se organice este retiro a donación, organizado por voluntarios a los que no se les paga nada, y que quieran hacer un bien al mundo impartiendo esta técnica que te “libera de la miseria”.
Ojo, no creo que la técnica sea mala, no estoy criticando la técnica de meditación en sí, sino todo lo que mencioné más arriba. Seguro que la técnica debe tener muchos beneficios si la practicas todos los días.
A mí no me cambió la vida el retiro en absoluto, pero aún así me gustó mucho haberlo hecho, me gustó estar 10 días sola con mi mente, desconectada y en silencio. Me pareció súper enriquecedor y valioso poder darme el lujo de hacer eso. Y seguiré meditando pero más a mi manera.
Además, el retiro me conectó con personas que a su vez me conectaron con otras personas que sumaron mucho a mi vida.
¡Si tenés alguna pregunta o querés compartir tu experiencia, dejá tu comentario!
¡Y no te olvides de leer este post con consejos para elegir tu Vipassana!
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Hola Flavia, yo acabo de hacerlo y me ha encantado leer tu opinión porque la mía es muy parecida. La meditación hace efecto, supongo que como lo
Hubiera hecho cualquier método de meditación durante 10 días más de 10h al día.
Vi muchas “red flags” de hecho sólo quería irme por esa razón, y cuando pudimos hablar y todo eran buenas palabras para el método… quise huir más aún. Me pareció una experiencia surrealista, lo único que se me hizo duro es pensar que esas palabras que nadie entiende pudieran estar afectando a mi cerebro.
De hecho aún me siento agotado y no he vuelto a vivir de manera normal.
Hola! Que bueno saber que no fui la única que tuvo esa sensación! Gracias por compartir tu experiencia y espero que pronto puedas volver a la normalidad!!
Holaa, cómo me puedo comunicar contigo para contarte una experiencia privada 🙏🏽 porfavor!!
Hola Ale, envíame un mail a [email protected] o a [email protected]
Saludos!!
muchísimas graciass!! ya te escribí a ambos correos!
ya te contacté, espero puedas contestarme🙏🏽
Has dicho lo que no te gustó de este retiro de meditación vipassana. No he visto resaltado lo que te gustó del retiro de meditación.
Me parece que, a parte de hacer una exposición de lo que viviste día a día, tu resumen final parece que se focaliza en lo que no te gustó. Me sorprende que no hagas una exposición equilibrada de lo que sí y lo que no.
Si estuviésemos hablando de un helado, entendería que el que no te guste y que excluya que te guste, pero siendo un retiro de meditación, algo que escogiste, la verdad es que es una reseña con muy poca profundidad.
Me parece que eso demuestra una actitud vital de focalización en lo que NO, lo que significa que probablemente solo lo que no te produce dolor es apetecible para tí.
La verdad es que aporta muy poco realmente de la validez o no de esta técnica. Sólo es una plática de una joven sin demasiado que aportar.
Hola Carina, gracias por tu comentario. Me parece que no leíste el post con atención porque en muchos momentos hablo sobre las cosas que me gustaron del retiro y de la experiencia.
Mi resumen final y el artículo se basan en MI EXPERIENCIA, y lo que yo sentí.
Que lástima que sientas que no aporta demasiado. Si tu tienes alguna experiencia que compartir sobre el retiro que sea mas trascendental y profunda, deja tu comentario, me encantaría leerla.
Que tengas un lindo día y te mando mucha luz.
Acabo de realizar la experiencia por primera -y última- vez. Fue en Córdoba, Argentina. Todo lo que señalás lo comparto y encontré este artículo precisamente buscando información porque me llamaba mucho la atención tambien que me hablaran tan bien de este lugar y no mencionaran nada de lo que para mi ha sido tan evidente en relación al ADOCTRINAMIENTO con un discurso DEMAGOGICO porque dicen que son todo lo contrario, mientras te está diciendo que es el único camino y que si no lo ves, pues ya lo verás, lo cuál me parece psicopático. Además te dicen que lo puede hacer cualquiera pero te piden una conducta de monja/e, no se pueden mostrar las RODILLAS ni los HOMBROS y me llamaron la atención por elevar mi piernas en el descanso para ayudar a mi circulación luego de no moverme en la postura durante 1 hora. El profesor me dijo expreso que en mi casa podía hacer lo que quisiera, más no allí. Por otro lado, me parece excesivamente riguroso a todo nivel(físico, piscológico, emocional, mental) para alguien que nunca lo ha hech ni conoce de qué se trata. Yo sólo fui a buscar una técnica de meditación y estar en silencio. Al finalizar el retiro, nos fuimos espontáneamente junto a 3 compañeras con quienes no nos conocíamos mi habíamos hablado más que al llegar el primer día algunas palabras, pasamos juntas los tres días siguientes. Fui muy enriquecedor para transicionar el regreso a la cotidianidad y para procesar y compartir nuestras experiencias, que concluímos en nombrarlas como TRAUMATICAS. Dejo este aporte, esta presencia, para quien le sirva. Gracias por el espacio y la iniciativa.
Muchas gracias por tu aporte y compartir tu experiencia!